(Ann Cameron, 2002)
Por Carla Zolezzi
Lo que me atrajo primero fue el título, “El lugar más bonito del mundo”, me dio curiosidad saber de qué lugar se estaría hablando, así que empecé a leerlo de inmediato. Me encantó descubrir, al final de la historia, cuál era ese.
Es una historia que se lee rápido; tiene un lenguaje sencillo, simple, pero a la vez profundo y cargado de poesía.
El niño que narra se llama Juan, quien es a la vez el personaje principal. Tiene siete años y vive en un pueblo llamado San Pablo en el país de Guatemala. Por lo que cuenta Juan, parece ser un pueblo pequeño, tranquilo, rural, rodeado de montañas, sumergido dentro de una naturaleza exuberante, hermosa y con gente amigable y apacible.
Juan nos cuenta su historia: con quién vive, qué le está sucediendo, cómo se siente, qué anhela. Él es un niño cuya familia no tiene dinero suficiente para cubrir sus necesidades básicas. Además, es víctima del abandono y maltrato por parte de sus progenitores. Sin embargo, tiene una abuela maravillosa que parece ser la única que lo cuida y quiere. Juan aprende de ella y establecen un vínculo inquebrantable.
Él quiere cambiar su realidad, tiene empuje, desea progresar. Trabaja para mantenerse, pero también anhela ir a la escuela, aprender a leer.
Este cuento me gustó porque logra que te identifiques con el personaje principal, Juan, inmediatamente. Es fácil sentir empatía con su soledad, sus miedos y sueños. Me hizo pensar que las personas necesitamos al menos un ser humano que nos brinde amor para asegurar nuestra estabilidad emocional.
Te lo recomiendo completamente, sé que te va a gustar.










Erick Mendoza Rivera
Nov 07, 2011 11:21:59