Blog Hablemos en Familia

Categoría: Artículos     01 julio, 2014

Mis hijos pelean mucho

“¡Tu hermano es más pequeño… no pelees con él!”, “¡Peleas y después lloras... siempre es así!”, “Arreglen solos sus problemas… yo no me meto”. Frases como estas suelen decir los padres a sus hijos cuando estos tienen alguna pelea, sin percatarse de que así causan mayor tensión entre ellos y, por consiguiente, dan lugar a más problemas. 

Si bien es cierto que las discusiones, los conflictos, las “peleas” entre hermanos son parte de la vida familiar, la posibilidad de que se vuelvan un gran problema o que se resuelvan favorablemente no depende solo de ellos, sino también de los padres o los adultos que están a su cargo.

No hay que olvidar que la familia es el primer espacio de socialización en el cual cada ser humano aprende a convivir con los demás. En este sentido, si conseguimos que las relaciones entre los hermanos sean buenas, estaremos fortaleciéndolos para que se relacionen luego con miembros de otros grupos en el nido o el colegio y con los amigos en general. 

Además, si desde la infancia se fortalecen los lazos entre los hermanos, existirán mayores posibilidades de que al crecer tengan relaciones armónicas entre ellos, se ayuden, se aconsejen y tomen en conjunto las mejores decisiones. En una sociedad individualista y competitiva, será muy importante que en el futuro los jóvenes cuenten con su familia. ¿Quiénes mejor que los hermanos para apoyarse desinteresadamente?

¿Qué podemos hacer para disminuir las peleas entre hermanos y lograr que se ayuden y demuestren su cariño entre sí?

  • Los padres son modelos. Si en la familia los conflictos entre los padres y entre estos y los hijos, se resuelven dialogando, tratando de llegar a un acuerdo, entonces habrá mayores posibilidades de que los hijos lo hagan de la misma forma. Ser el ejemplo de buena convivencia, sin gritos, discusiones, amenazas, es lo mejor.
  • No haga comparaciones entre sus hijos. Cada uno es único. Si el mayor es mejor en matemática, o en otros cursos, y el segundo no lo es, entonces considere sus otras habilidades. Posiblemente destaque en música o sea muy buen deportista o un líder en potencia. Evitar que sientan que hay un hijo preferido, es importante para no generar celos y conflictos.
  • Favorezca espacios en que toda la familia se comunique y comparta. Es necesario buscar momentos en los cuales todos estén reunidos, en los que puedan dialogar y expresar sus opiniones o simplemente tener un momento de distracción. Así propiciará la unión desde niños y consolidará los lazos familiares.
  • Trate de que todos colaboren en casa, en la medida de sus posibilidades. Todos son parte de la misma familia.  Si uno de ellos está encargado de preparar el jugo en las mañanas, el otro puede poner los individuales en la mesa. Conviene evitar sobrecargar a los hermanos mayores con responsabilidades, para lo cual se debe eliminar la idea de que los menores no están en condiciones de ayudar en algo.
  • Dedique un tiempo a cada uno de sus hijos. Todos necesitan su atención. En ocasiones, se obliga al mayor a ir al cine a ver películas de niños solamente porque el hermanito menor no puede ir a ver otras. Estas situaciones pueden causar celos. Lo ideal es que haya tiempo para la familia en conjunto y también para cada uno de los hijos atendiendo sus diversos intereses, más aún si son de diferentes edades.
  • Establezca reglas o normas y límites claros en la familia y asegúrese de que todos las hayan comprendido. Las reglas están referidas a situaciones cotidianas, a responsabilidades de cada uno, a turnos para el uso de determinados espacios u objetos, etc. Por ejemplo, si los hermanos saben que no deben coger las cosas del otro sin pedirlas prestadas, entonces no habrá conflictos por esta razón. Si uno de ellos no respeta esta regla y entre ellos no pueden aclarar la situación, es necesario que usted intervenga. Dependiendo de la edad, es posible conversar sobre el cambio de algunas normas.
  • Felicítelos cuando lleguen a un acuerdo que ambos respetan. Valore el hecho de poder dialogar y convivir con armonía.

¿Cómo intervenir cuando los hermanos están peleando?

Es necesario que los padres evalúen en cada situación si deben intervenir o no cuando los hijos pelean por algo. En la medida en que no se estén haciendo daño, es mejor esperar un poco para ver si ellos logran resolver solos el problema. Necesitan la oportunidad de aprender, pues no siempre estará cerca uno de los padres. Por otro lado, si aprenden a resolver conflictos dentro de su familia, estarán más preparados para enfrentarse a otras personas luego.

Es conveniente que, si logran llegar a un acuerdo, los padres evalúen si es el más justo. Podría estar pasando que el mayor ceda porque el otro es más chiquito y llorará, o que el menor dejé de reclamar por miedo a que luego el mayor lo moleste. Estos casos no son una solución. Solo ocasionarán que uno de ellos se quede con cólera o frustrado. Llegar a un acuerdo entre ambos implica que se respeten los derechos de cada uno. 

En algunos casos puede suceder que se trate de una pelea en la cual uno de ellos esté en riesgo de hacerse daño. Entonces es urgente la intervención. Lo recomendable es separarlos y dejar unos momentos para que se calmen, si es posible en lugares diferentes. 

Es difícil para los padres mantener la calma ante una pelea entre hermanos. Por ello, es mejor en ese momento no recriminar ni castigar a uno de ellos o a los dos, pues se podría decir frases agresivas o imponer castigos exagerados.

Cuando surge una discusión por algo y, a pesar de los intentos, los hijos no llegan a un acuerdo, es posible que comiencen los gritos o golpes si los padres no intervienen. En este caso, es importante intervenir conversando con ambos por separado, para poder tener una visión clara de lo sucedido. Luego es necesario reflexionar con cada uno por separado sobre lo que se ha dicho o hecho. Hay que buscar que uno logre ponerse en el lugar del otro y que planteen otras opciones de solución que no impliquen pelear. Los padres actúan en ese momento como mediadores, buscando que, poco a poco, sus hijos logren resolver los problemas solos.

Preguntas frecuentes

¿Habrá más peleas si hay muchos años de diferencia entre los hermanos?

No necesariamente. En algunos casos, cuando los hermanos tienen edades cercanas, se presentan más peleas, pues existe mayor competencia. Lo importante es analizar la situación; podría suceder que estén buscando obtener mayor atención o que uno se sienta invadido por el otro, etc. Luego se deben realizar los cambios necesarios.

Tengo un hijo de mi primer matrimonio y otro del segundo. ¿Habrá más posibilidades de peleas entre ellos?

La relación entre ellos dependerá de muchos factores. Sin embargo, hay que tener en cuenta el proceso de adaptación del hermano mayor al segundo matrimonio. Las posibilidades de pelea disminuirán en la medida en que la nueva familia se consolide y que el hermano mayor no sienta que es menos importante o que se invade su espacio.

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