Blog Hablemos en Familia

Categoría: Artículos     02 mayo, 2013

El vínculo afectivo con la madre

Relación fundamental para la estabilidad emocional de los niños

Desde muy pequeñito, incluso dentro del vientre materno, el bebé empieza a sentir los cuidados y cariños de su madre. Ella, a su vez, percibe sus movimientos, se lo imagina. Él, por su lado, escucha su voz y siente el cariño que su mamá le tiene. Con el nacimiento, ambos darán inicio a lo que se denomina vínculo afectivo entre la madre y el niño. Este vínculo es probablemente el más fuerte y duradero que el ser humano establece y se convertirá en la base de los próximos vínculos con otras personas.
Llamamos vínculo a aquella relación recíproca, afectuosa y fuerte entre dos personas. El niño pequeño va consolidando este vínculo con la madre al sentir que ella satisface sus necesidades, lo cuida, lo quiere y protege. A su vez, la mamá disfruta de su bebé al acariciarlo, sonreírle y cuidarlo, formándose así entre ellos una fuerte relación (apego).
El doctor Eduardo Hernández (2009) afirma que una relación sólida y saludable con la madre se asocia a una alta probabilidad de crear relaciones saludables con las demás personas, mientras que un pobre apego parece estar relacionado con problemas emocionales y conductuales durante toda la vida.
La relación vincular se consolida cuando la mamá es capaz de captar las señales que transmite el niño y responde a estas de forma apropiada. Debe ser sensible a los requerimientos de su hijo, participar con él, disfrutar de sus logros y alentarlo frente a sus dificultades. Esto brindará al niño sentimientos de confianza y seguridad, que formarán la base de una personalidad segura y sana.
Sin embargo, por falta de tiempo, el estrés, las demandas laborales, los distintos problemas, etc., muchas veces se descuidan aquellas señales que los niños transmiten, lo que genera en ellos sentimientos de desvalimiento e inseguridad.
La falta de solidez en la relación vincular con la madre puede generar en los hijos baja autoestima,  dificultades en las relaciones sociales, fuertes temores, sentimientos de inseguridad y, sobre todo, dificultad para establecer nuevos vínculos con otras personas de la familia y de su entorno.
Es importante saber, entonces, que los vínculos afectivos se construyen. Para ello, es indispensable pasar tiempo junto a los hijos, generándoles un espacio en el que puedan experimentar protección, cuidado, cariño y seguridad en la madre.
Pautas para consolidar el vínculo madre-hijo con mayor solidez y fuerza:
1. Utilice las palabras para expresar el afecto que siente por su hijo, no lo dé por sobrentendido. El afecto se puede manifestar mediante palabras (halagos, reconocimientos), acciones (detalles, regalos, llamadas) y físicamente (abrazos, cariños, sonrisas).
2. Bríndele calidad de tiempo, es decir, busque compartir con su hijo momentos gratos en los cuales pueda transmitir mensajes positivos que mejoren las relaciones y la confianza entre ustedes.
3.  Busque espacios para leerle cuentos, jugar, ver una película, salir al parque, mostrar interés en sus tareas escolares, rezar, etc.
4. Esté alerta para poder escuchar lo que su hijo necesita; aliéntelo frente a cualquier dificultad, temor o frustración.
5. Desarrolle empatía hacia su hijo, o sea, la capacidad de percibir cómo se siente y estar atento a sus necesidades afectivas. Muchas veces a través de los malos comportamientos los niños buscan “una mirada especial de sus padres”.
6. Fomente estilos democráticos, pero trate de establecer límites claros y evite ceder a todas las demandas del niño y evite que él la controle a usted; todo ello con amor y comprensión.
7. Busque comunicarse adecuadamente con su hijo; utilice un tono de voz tranquilo y calmado, sin gritos e insultos; no critique ni juzgue; más bien escuche, tratando de comprender qué sentimientos acompañan a lo que él trata de expresar.
Recuerde que las experiencias emocionales satisfactorias durante la infancia forman una base sólida para las relaciones saludables futuras.

Preguntas frecuentes:
¿Cómo establecer un vínculo sólido con cada uno de mis hijos si paso mucho tiempo fuera de casa por el trabajo y, al llegar, todos requieren mi atención?
Es cierto, las demandas laborales son un fuerte obstáculo para reafirmar el vínculo con nuestros hijos, y el problema se hace más complejo aún si los niños que requieren de nuestro apoyo y atención son de diferentes edades. Sin embargo, debemos buscar espacios de calidad para interrelacionarnos con ellos, según sus necesidades, gustos o preferencias. Para esto, por ejemplo, podríamos buscar una actividad familiar, como un juego de mesa, una bonita película, un paseo, etc.,  en la que se pueda compartir entre todos los miembros de la familia.  Por lo menos algunas veces almorcemos o cenemos juntos. También puede acostar a los niños o de vez en cuando recogerlos del colegio. Lamentablemente no se puede delegar a otros completamente la función de transmitir atención y afecto a nuestros hijos.

Si por alguna razón la madre no estuviera presente, ¿algún otro miembro de la familia podría establecer una relación vincular con el niño sin dañarlo emocionalmente?
Sí, el apego puede establecerse con cualquier otra persona que le brinde al niño una relación afectiva de manera cálida y estable. El padre es también sumamente importante en la relación vincular con los hijos. Sin embargo, el rol de la madre es insustituible y de todos modos su falta generará una huella en el niño, aunque pueden existir otras figuras que compensen en buen grado esa ausencia al brindarle al niño relaciones seguras y satisfactorias.
Lo importante es considerar que, si bien el apego es fundamental en cualquier etapa del desarrollo, es durante la infancia cuando estas relaciones asumen un papel predominante, ya que lo que ocurra en esos años influirá de manera significativa en la personalidad del niño.

Sitios web referenciales:
http://www.psicologia-online.com/infantil/
http://www.craneosacral.org/INFANCIA/apego.htm
www.cosasdelainfancia.com/biblioteca-familia13.htm
 
Videos sugeridos:
Importancia del vínculo entre madre e hijo
http://www.youtube.com/watch?v=P1q_eJ4OOYA
Por la psicóloga Michelle Kroneberg en su segmento del programa MUJERES DEL 2000.

Madre-Hijo: secretos de un vínculo
http://www.youtube.com/watch?v=ukijOoFHrws
Carlos Abad entrevista a la Dra. Adriana G. de Tettamanti
(médica psicoanalista de la Facultad de Medicina UBA, y
coordinadora de grupos de madres) para el programa Sección Salud:
www.seccionsalud.tv.

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Micaela
Jun 12, 2013 16:04:03

Muy buen aporte para fortalecer los vínculos afectivos con nuestros hijos.

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Responder al comentario de María Gracia

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