Blog Hablemos en Familia

Categoría: Artículos     28 noviembre, 2012

¿Su hijo está a punto de repetir el año?

Con los resultados de los tres primeros bimestres y un par de operaciones aritméticas, ya podemos precisar el nivel de riesgo en el que se encuentran nuestros hijos, ya sea de salir “jalado” en un curso o de repetir el año; y con esos resultados, empieza la desesperación por querer “salvar” la asignatura a como dé lugar.

Sin embargo, como padres tendríamos que preguntarnos: ¿Puede un chico hacer en un bimestre lo que no ha hecho o no ha podido hacer en tres? Que apruebe el año o el curso en riesgo, ¿garantiza que ha aprendido?, ¿qué pasará el próximo año si no ha completado los aprendizajes previos requeridos?, ¿acaso no se repetirá la historia?

Muchos logran salvar la situación aunque sea “raspando”, pero otros no.

En realidad, los cursos desaprobados o la repitencia no deberían tomar por sorpresa ni a los padres ni a los estudiantes, pues seguramente durante el año hubo muchas señales de dificultades que anunciaban ese fracaso académico.

Si los padres estuvieron acompañando el proceso educativo, debieron haber notado las dificultades que sus hijos fueron presentando en diferentes momentos; inclusive seguramente se acercaron a conversar con los docentes al ver los resultados académicos (notas) o al haber recibido información por parte del colegio acerca de ello.

Sin embargo, ocurre que siempre se guarda la esperanza de que el estudiante logre superar el bajo rendimiento en el último momento. Muchos padres hasta contratan profesores particulares, especialmente en el cuarto bimestre, con la clara intención de “salvar” el año.

Pero la solución no está ahí. Ni siquiera en la repitencia, sino en saber identificar las causas del fracaso escolar, las cuales pueden ser muchas:

  • Inadecuados hábitos de estudio, como “estudiar” solamente para los exámenes, cumplir solo con las tareas indicadas sin revisar o repasar lo desarrollado en clase, repasar memorizando sin comprender, hacer la tarea el día anterior, etcétera.
  • Escasa o nula motivación: no encontrar utilidad o sentido a los contenidos del curso; estrategias inadecuadas en la enseñanza que no son atractivas; asociar el estudio a situaciones desagradables producto de fracasos previos y actitudes inadecuadas de los padres ante la escuela o el estudio (padres que no participan de las actividades escolares o hablan mal de ella y de sus profesores); dirigirse a los hijos solo para llamarles la atención porque “no estudian” o para que hagan la tarea en calidad de castigo.
  • Inadecuado (o insuficiente) desarrollo de habilidades básicas para el aprendizaje en general o específicas en determinada área: capacidad de atención, comprensión lectora, análisis y síntesis, dominio de las operaciones básicas, etcétera.
  • Interferencias emocionales: no lograr integrarse a un grupo dentro de la escuela o ser víctima de acoso escolar, cambios en la estructura familiar, baja autoestima que lo hace sentirse incapaz, escasas habilidades sociales o timidez que no le permiten participar o preguntar si tiene dudas, etc.

Pensar que el fracaso escolar se debe únicamente a la flojera del chico, es un grave error. En realidad, es una responsabilidad compartida entre padres, hijos y la escuela.

Salir “jalado” en un curso no parece ser tan trágico, pues la esperanza de superar el problema se mantiene, ya que existen varias oportunidades para aprobarlo: los cursos de nivelación en vacaciones y los exámenes de subsanación.

La repitencia es una situación mucho más complicada, pues no se puede evitar la frustración tanto de los padres como de los chicos. Se recomienda que sean los padres quienes les den la noticia a los hijos porque así se les evita a estos la angustia  de tener que enfrentarlos (la cual es una de las principales causas de suicidio en escolares). De ese modo, también podrán darle el soporte emocional que los chicos necesitan, así como la confianza de que juntos superarán el problema. Por ello, es muy importante enfocarse en las acciones que se deben tomar más que en lo que se debió hacer. Buscar culpables no ayuda a superar el problema. Pero sí ayuda reconocer la responsabilidad que le corresponde a cada uno.

¿Qué hacer entonces?

Lo primero es identificar las causas que contribuyeron a la repitencia. El apoyo, tanto del psicólogo escolar como del equipo docente, podría facilitar la tarea y delimitar la ruta a seguir: terapia emocional, taller de habilidades sociales, técnicas de estudio, terapia de aprendizaje, descarte neurológico, nivelación académica, etc.

Es necesario entender que la nivelación académica no implica desarrollar los contenidos del curso, sino principalmente identificar si el estudiante posee los aprendizajes previos o las habilidades básicas que se requieren para poder culminar con éxito el curso; de no ser así, se debe trabajar en ello a fin de darle la base necesaria.

Si no se atienden las necesidades del niño o del adolescente, seguirán arrastrando los vacíos que los llevarán a un nuevo fracaso.

Esto puede irse dando durante el periodo vacacional. Lo peor que se puede hacer es castigar al niño o al joven haciéndoles “estudiar” todas las vacaciones, porque eso solo afectará su autoestima, los agotará o generará rebeldía y rechazo.

Luego se debe preparar al estudiante para adaptarse al cambio que requiere separarse de su grupo de referencia y ayudarlo a integrarse al nuevo grupo de menor edad que él. En este paso, el colegio es el principal apoyo.

Preguntas frecuentes de los padres

¿Cómo hacer para que la repitencia no afecte seriamente a mi hijo? Tengo miedo de que vaya a intentar hacerse daño.

La repitencia siempre tiene un efecto en la autoestima del niño o del adolescente;  dependerá de la edad, la personalidad y su capacidad para afrontar las dificultades. Los chicos que se encuentran en mayor riesgo son los que se sienten solos en esto, los que sienten que no sirven para nada y los que se sienten demasiado culpables por fallarles a sus padres.

Por ello, es muy importante que los padres conozcan a sus hijos, sepan cómo transmitirles tranquilidad y confianza de que podrán superar esta situación y, sobre todo, para que puedan expresar lo que están sintiendo o pensando. Pero si usted tiene dudas de que podrán lograrlo y detecta señales de riesgo, busque ayuda profesional; nunca minimice las señales.

Bueno, pero por no dañarlos tampoco podemos fingir que no pasó nada; hay que castigarlos de alguna manera.

La sanción solo funciona si se las asume como una consecuencia de los errores cometidos. De lo contrario, se toma como algo injusto y arbitrario. Para ello, lo primero es determinar el nivel de responsabilidad que le compete a su hijo. Recordarle permanentemente el tema, recriminarle o quitarle todos los beneficios, no le enseñan a no cometer los mismos errores, y la idea es que esta situación se convierta en una experiencia de la cual su hijo pueda aprender para que no se repita.

Sitios web con información interesante sobre el tema:

http://www.trahtemberg.com/entrevistas/1882-icomo-ayudar-a-tu-hijo-si-repite-de-ano.html

 

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JUAN CARLOS
Dic 29, 2017 21:12:43

MI PROFESOR NO ME DEJO ENTRAR A CLASE Y NO ME DEJABA PARTICIPAR Y ME PUSO UN 10 SIN HACER NADA Y YO NECESITABA UN 11 QUE PUEDO HACER , TENGO 10 EN DOS CURSOS Y EN CONDUCTA TENGO CREEN QUE ME PUEDAN SUBIR UN PUNTO ?

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Jean pierre
Dic 18, 2013 17:59:29

Si jalo 1 2 y 3 bimestre ? si jalo 1 curso o 2 ? en 4 bimentre puedo repetir ?

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Jacky Crisbel
Dic 20, 2012 07:17:27

Es muy cierto, es la falta de apoyo de los padres, el ver luego esas calificaciones desprobatorias a fin de año, las caras de decpciòn y descontento. Muchas veces se les llamò para informarles del avance de su menor hijo, y siempre era lo mismo NO TENGO TIEMPO. Tengo una niña que cursa el 4to grado de primaria, es una buena alumna muy responsable, pero ciuando ya faltaba muy poco para culminar medijo YA ESTUDIE TODO EL AÑO, ya quiero descansar, hablè con ela y le dije que haga un ùltimo esfuerzo que ya faltaba muy poco , tuve que apoyarla para poder culminar con los ùltimos exàmenes que faltaban, leyendo con ella. HOY ESTA DESCANSANDO PERO CONTENTA. Y me encuentro muy satisfecha de todos sus logros.

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helen
Oct 06, 2013 22:22:34

y si hay q apollarlosen todo si no se nos ponen araganes

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Jacky Crisbel
Dic 20, 2012 07:08:11

Enseño primaria y secundaria ,pero de todos los grados el que menos estudiò el ùltimo bimestre fue 5to, a pesar de tener ya un pie en la universidad, porque muchas universidades toman los famosos exàmens para captar alumnos, los cuales creen que por ya ser ingresantes, se les debe aprobar. Tengo unos alumnos en el ùltimo año de su vida escolar , los cuales ya no estudiaron porque como ellos dicen YA INGRESE. Yo creo que se deberìa respetarse un poco este cambio de vida o este paso , que por supuesto todos hemos pasado , en diferentes èpocas pero se debe tomar con màs madurez y responsabilidad. Y no ser malos hijos, e ilusionar a los padres y despuès ver sus caras de decepciòn.

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Jacky Crisbel
Dic 19, 2012 09:06:23

Enseño secundaria, pero el ùltimo bimestre dos alumnos del 5to año, me dijeron que solo les faltaba 5 puntos prar aprobar el año y se dedicaron a no acer nada en clase, como si ya lo hubiesen estudiado, llego el examen obtuvieron 05, en el procso tambièn 05 , reprobaron. el cuarto bimestre Legò entrega de libretas , y me dijeron Miss, ud. nos desaprobò, solo les contestè . Me dijeron que les faltaba 05 y se los puse. .....conclusiòn NO SUMARON BIEN... y hasta en matemàtica estuvieron desaprobados.

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Psic. Liliana Díaz
Dic 19, 2012 18:47:17

Lamentablemente cuando de manera directa o indirecta, los padres (y a veces también algunos profesores) le confieren más importancia a la nota que a los procesos, los estudiantes se conforman con aprobar, desarrollando una actitud hacia la mediocridad, con todo lo que ello conlleva. De ahí que uno de los grandes retos del maestro sea hacer que tanto padres como estudiantes descubran el verdadero sentido de la educación y su importancia para el desarrollo personal.

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Alicia
Dic 09, 2012 15:40:45

Si el padre de familia se involucrará realmente en la educación de sus hijos desde inicios de año el problema de la repitencia escolar seria diferente. Pero los padres viven su mundo y dejan a los chicos a la deriva. Deben desde ya a comenzar a dialogar con los chicos, a preguntarles como les fue en la escuela y ayudarlos en sus tareas escolares, es decir deben involucrarse en la educación de sus menores hijos y no esperar el último momento para ver si el niño (a) paso de año o no. De todos depende que un alumno (a) no repita de año y ver de antemano sus ritmos de aprendizaje y apartir de allí tratar de mejorar el rendimiento escolar.

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Psic. Liliana Díaz
Dic 19, 2012 19:06:11

En realidad existen muchos motivos por lo que los padres no acompañan a sus hijos en este proceso, desde verdaderamente contar con un tiempo muy reducido hasta considerar a la escuela como única responsable de hacerlo. Quizás, después de detectar la real causa de este "abandono", tanto los padres como la escuela puedan implementar algunas estrategias que propicien o faciliten este compromiso.

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Judith Alarcón Díaz
Dic 04, 2012 07:01:50

interesante, todos los padres deberían informarse de este artículo. LOs ayudaría a entender muchas situaciones de sus hijos.

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Psic. Liliana Díaz
Dic 04, 2012 20:36:32

Efectivamente Judith, esa es la intención, que los padres puedan entender las situaciones por las que puedan estar pasando sus hijos. Antes que corregir o sancionar, se trata de comprender para poder educar.

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Joel García O.
Dic 03, 2012 16:04:12

Estoy seguro que si aplicaran dos estrategias siguientes, en forma consciente y organizada reduciríamos drásticamente el problema de la desaprobación y la repitencia: -la evaluación educativa permanente y flexible y.. - la pedagogía de las inteligencias múltiples.

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Psic. Liliana Díaz
Dic 03, 2012 19:35:14

Así es estimado Joel, desde el lado pedagógico también deben realizarse las acciones pertinentes para prevenir la desaprobación y la repitencia. De ahí la importancia de que padres y maestros trabajen como un verdadero equipo en pro del bienestar de los estudiantes.

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